Buenas noches a todas y todos.
Gracias a Claudia Salgado por reunirnos esta noche para celebrar a Mauricio Salgado.
Hoy celebramos a Mauricio Salgado, que cumple 50 años, y lo hacemos en la terraza de la casa de los Salgado.
50 años dan para muchas historias. Hay una que quiero contar porque explica bastante de quién es:
Cuando Mauricio tenía veintitantos, se comprometió a armar el mueble de la sala de sus papás. Pasó tres noches con las instrucciones, sobraron tornillos y el mueble quedó un poco chueco. Nunca lo admitió, pero todavía lo usa para guardar los discos.
Quien conoce a Mauricio Salgado sabe que hay algo que se repite en su manera de estar con los demás:
tiene una paciencia que no se le nota a primera vista. Escucha hasta el final, pregunta lo que no entiende y no hace sentir mal a quien se equivoca.
También quiero agradecerle algo en voz alta:
Gracias por estar en los momentos que no salen en las fotos: por las llamadas a medianoche, por los traslados al aeropuerto y por no soltar la mano cuando la familia lo necesitó.
Para este nuevo año le deseamos lo siguiente:
Le deseo un año con más tiempo para la música, menos prisa y la salud suficiente para seguir haciendo planes que luego cuenta con lujo de detalle.
Levantemos la copa por Mauricio Salgado: por los años vividos, por los que vienen y por la suerte de compartir la vida a su lado. ¡Salud!
Fernanda Salgado