Ejemplo de Carta para una relación a distancia · datos ficticios Crear con mis datos

12 de octubre de 2026

Sebastián Ibarra:

Hoy escribo desde una ciudad que no es la tuya, con Ciudad de México y Monterrey de por medio. Llevamos ocho meses así, y quiero decirte algo que a veces se pierde entre mensajes y horarios.

Hay rutinas nuestras que sostienen la distancia:

Nos escribimos al despertar y nos llamamos los martes y jueves por la noche. También vemos una película al mismo tiempo los domingos, cada uno en su casa, con el teléfono abierto.

No todo es fácil.

Lo más difícil no es extrañarte, sino acostumbrarme a que los días importantes también pasen por mensaje. A veces quisiera contarte algo y darme cuenta de que no puedo hacerlo con una mirada desde el otro lado de la mesa.

También necesito nombrar lo que siento:

Necesito saber que la distancia no nos está volviendo una rutina de mensajes vacíos. Necesito que me cuentes lo que te preocupa, no solo lo que te sale bien, y que me dejes contarte también mis días grises.

Me gustaría que habláramos cada tercer día, con tiempo para escucharnos de verdad y no solo para confirmar que estamos bien.

Mientras tanto, pienso en la próxima visita. Nos veremos el 19 de diciembre de 2026 y tendremos 5 días juntos.

Quiero recogerte en la terminal, cocinar algo juntos la primera noche y dejar un día entero sin planes para caminar por la ciudad. También quiero que conozcas el café donde trabajo y que te sientes conmigo a ver pasar la tarde.

He apartado $4,500.00 para lo que necesitemos esos días. No es una gran suma, pero es una forma de cuidar el tiempo que vamos a compartir.

La distancia es un hecho, no una medida de lo que siento. Te extraño, pero también te elijo cada día, incluso cuando elegirte significa esperar.

Te extraño y te elijo,

Natalia Quintero