23 de octubre de 2026
Teresa Espinosa:
No sé cuánto tiempo queda ni quiero ponerle números a esto. Solo sé que hay cosas que prefiero decirte ahora, mientras podemos escucharnos.
Quiero guardar esto de ti:
Tu manera de recibir a quien llega a tu casa: siempre hay una silla libre y algo en la mesa, aunque sea un vaso de agua y una tortilla con sal.
Hay algo que quiero agradecerte:
Las tardes en que me enseñaste a bordar y no te importó que deshiciera la hebra tres veces. También por las veces que guardaste mis secretos sin pedirme explicaciones.
Quiero decirte que no me da miedo verte cansada. Me da miedo no saber qué decir, así que prefiero estar en silencio a tu lado que desaparecer por no saber cómo acompañarte.
Quiero aprender tu receta de arroz y hacerla los domingos, aunque no me quede igual. Y quiero que mis hijos sepan que tuvieron una abuela que cosía, escuchaba y nunca se quejaba de tener la casa llena.
No voy a fingir que esto es fácil ni que tengo las palabras exactas. Quiero que sepas que estaré cerca en lo que venga, con la presencia que pueda ofrecerte y sin imponerte nada.
Con todo mi cariño,
Carla Espinosa