Ejemplo de Carta a un hermano · datos ficticios Crear con mis datos

19 de octubre de 2026

Inés Salas:

No sé en qué momento dejamos de hablarnos seguido. No hubo una pelea ni una fecha exacta; solo vidas que tomaron ritmos distintos y una costumbre de dejar los mensajes para después.

Cuando éramos niños armábamos una casa con sábanas en la sala y nos turnábamos para espantar a los moscos. Tú siempre decías que la casa necesitaba una puerta y yo decía que no, que así era más fácil entrar.

Ese recuerdo me sirve para explicarte lo que siento ahora.

Desde que te mudaste a Monterrey hablamos cada vez menos. No es que ya no me importes: es que nunca sé a qué hora terminas de trabajar y me da pena interrumpir. Extraño la manera en que te ríes de mis chistes malos.

No quiero que esto se quede en palabras:

Si te parece, te llamo el domingo por la tarde y ponemos fecha para que vengas a comer. Yo cocino, tú traes el postre, como antes.

No te pido que cambiemos de un día para otro ni que estemos de acuerdo en todo. Me conforma con que sepas que me importa lo que pasa contigo.

Con cariño,

Mateo Salas