Buenas noches, generación 2022-2026.
Me toca decir unas palabras en nombre de quienes hoy cierran una etapa, y quiero hacerlo sin discursos largos: ya tuvimos suficientes clases.
Estos años en la licenciatura en Diseño Industrial nos enseñaron más de lo que dicen los planes de estudio.
Nos reunimos en la explanada del campus sur para cerrar un capítulo que no siempre fue fácil. Si algo nos va a identificar como generación, es que aprendimos a sacar adelante lo que se complicó:
El último año nos tocó el taller de prototipos con presupuesto recortado. Aprendimos a pedir prestadas herramientas, a improvisar con materiales y a revisar el trabajo de los demás sin que nadie se ofendiera. El proyecto final salió porque nos repartimos las noches de taller.
Nada de esto lo hicimos solos. Quiero agradecer, con nombres y sin prisa, a quienes nos sostuvieron:
A los maestros que se quedaron después de clase para explicar lo mismo por tercera vez. A las familias que nos aguantaron los nervios, los horarios raros y las cenas a deshoras. Y a quienes desde administración nos abrieron un salón cuando ya no había lugar.
Ahora viene la parte que no está en ningún programa. Cada quien tomará un camino distinto, y eso está bien:
Espero que cada quien encuentre un trabajo donde pueda aprender y un lugar donde pueda ser honesto. Y que no se nos olvide que la carrera no termina hoy: apenas empieza la parte que nadie califica.
Ojalá que donde sea que estemos, sigamos encontrándonos y sigamos contándonos la verdad.
Levantemos la copa por Regina Ibarra, Héctor Palacios, Camila Núñez y Diego Escobar: por lo que vivimos, por lo que viene y por la próxima vez que nos veamos. ¡Salud!
Regina Ibarra